Son los dos terminales de
finos hilos de cobre trenzado
y prensado que montados en
la guía trasladan la corriente
del carril al motor del coche.
Es uno de los elementos que
más desgaste sufre y que
obliga, llegado el momento, a
proceder su sustitución. Con
una inspección visual
podemos apreciar su estado,
si no es correcto se notará
que el coche no corre bien, va
a tirones o se para.