Los ejes van anclados al
chasis a través de cojinetes
que facilitan el giro de las
ruedas. Existen diferente
medidas en función del ancho
de cada vehículo, para
competición se recomiendan
usar ejes calibrados, que por
su tratamiento garantizan una
perfecta alineación. Si el
coche sufre un golpe puede
doblarse el eje, es importante
comprobar su alineación
antes de cada carrera, en
caso de no ser absolutamente
rectos deben cambiarse ya
que pueden provocar daños a
la transmisión (corona +
piñón).